Evangelio San Mateo 8,23-17
Huehuetenango, 02 de julio de 2019
Reflexión del Evangelio de la 13a Semana del Tiempo Ordinario
Viva Jesús en nuestros corazones... por siempre!!!
Evangelio de San Mateo 8, 23-27
"En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero Él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: "Señor, ¡sálvanos, que perecemos!".
Él les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe". Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: "¿Quién es este, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?." Palabra del Señor...
Reflexión:
La vida cristiana esta llamada a vivir con una autentica fe en el seguimiento de aquel quien llama. En el caminar cotidiano, encontramos personas que no son capaces de emprender nuevos caminos, de levantarse y de confiar en sí mismo; es lo que han experimentado los discípulos, quienes se sentían desesperado en medio de la tempestad, ante tal situación deciden despertar a su Señor, diciéndole: "Señor, ¡sálvanos, que perecemos!". Preguntémonos ¿Cuál es nuestra actitud en medio de las circunstancia de la vida?, ¿Somos capaces de responder con esperanza a las nuevas realidades que enfrentamos en el día a día?.
Hoy Jesús de Nazaret nos cuestiona y nos pregunta: ¿Por qué tienen miedo, hombre de poca fe?, ante esta actitud de Jesús, de cuestionar a los mismos discípulos, preguntémonos a nosotros mismos: ¿Por qué en la vida vamos caminando con temor, preocupaciones, un corazón desesperado y con poca esperanza?, ¿Quién esta ocupando el centro de nuestra vida el amor vs temor?.
La vida discipular como cristianos debe estar firme en su seguimiento, mantener la mirada puesta en el Señor y dejarse conducir bajo las luces del Espíritu Santo. No cabe duda que a veces somos débiles, pero el apóstol San Pablo nos hace la invitación en su carta dirigida a la comunidad de los Romanos 8,31 "...Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?". Jesús rehace el éxodo. Evoca al profeta Isaías, que decía al pueblo: "Cuando atravieses las aguas, ¡yo estaré contigo!" (Is 43,2) Aceptemos esta palabra y reconozcamos que Dios habita en nosotros y que él está con nosotros, que nada ni nadie nos aleje del amor de Dios y que nuestra fe cada día se enriquezca a través de la oración, la Palabra de Dios y las celebraciones litúrgicas.
Oración:
"Señor Jesús, te damos gracias por esta palabra de salvación que hoy nos regalas, enséñanos cada día a caminar bajo las luces del Espíritu Santo, que en medio del dolor y de las diversas circunstancias que pueda estar viviendo seas tú el Dios que me acompaña y que fortalece mi caminar; ayúdame a renacer cada día con tu Palabra y a ponerla en práctica para gloria de tu nombre" Amén.
Fraternalmente: Hno. Nelson Saavedra
Continuaré oh Dios mío... haciendo todas mis acciones por tu amor.

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